Comunidad de La Sierra construye su propio acueducto tras décadas sin agua potable
La región de La Sierra logró construir un sistema de agua potable gracias a la organización comunitaria y el apoyo internacional.

Foto: Acento
Cobertura de esta historia
En la región de La Sierra, entre los municipios de Jánico y San José de las Matas, vivían más de 22,000 personas sin acceso a agua potable en sus hogares a finales de los años 80. A pesar de la abundancia de ríos, la situación era crítica: la población sufría pobreza, desempleo, caminos dañados, desnutrición y tierras erosionadas por la deforestación. Durante mucho tiempo, la gente esperaba que el Estado resolviera el problema, pero al no recibir ayuda, decidió organizarse.
Nace COCODESI
Para unir fuerzas, se creó el Consejo Comunitario para el Desarrollo de la Sierra (COCODESI). La meta no era solo construir un acueducto, sino involucrar a toda la comunidad en un proceso de desarrollo local. Se implementaron programas de educación y capacitación técnica, se buscó alianzas con instituciones y se promovió el cuidado del medio ambiente. Aunque al principio el gobierno no mostraba interés, la comunidad no dejó de insistir hasta que logró apoyo técnico y financiero.
El acueducto se construye
En 1991, se iniciaron los trabajos en el Parque Nacional Armando Bermúdez. En 1992, se obtuvo un financiamiento de RD$46 millones de la Unión Europea, a través del Programa Lomé IV. El sistema se diseñó por gravedad, lo que eliminó la necesidad de energía eléctrica para bombear el agua. Se construyeron 46 km de red principal y 175 km de tuberías, conectando a 25 comunidades.
Autonomía y sostenibilidad
Para 1997, COCODESI tomó el control total del sistema. Se organizaron con 10 técnicos contratados y el trabajo voluntario de 25 representantes comunitarios, quienes cobraban las cuotas y mantenían a la gente conectada. El proyecto benefició a 2,800 familias, es decir, a unas 13,000 personas, reduciendo significativamente las enfermedades causadas por el agua contaminada.
Más allá del agua
El impacto fue mucho más que el acceso al agua: se fortaleció el tejido social, se recuperó la confianza y el orgullo de la comunidad, y se iniciaron nuevos proyectos como la agricultura orgánica, la reforestación y los créditos comunitarios. El sistema logró un 85% de cumplimiento en el pago de cuotas, lo que garantizó su sostenibilidad sin depender de subsidios. Ahora, la gente no solo recibe agua, sino que también cuida las tuberías, reporta averías y administra el sistema.
Desafíos y lecciones
A pesar del éxito, hubo desafíos: las mujeres participaron activamente en las asambleas, pero muy pocas llegaron a puestos directivos. El trabajo en los comités comunitarios generó sobrecarga en el equipo técnico. La escasez de recursos como transporte y equipos informáticos, así como fallos en algunas instituciones aliadas, también fueron obstáculos. Además, algunas comunidades como Jaiqui Picado y Cañete no fueron incluidas en la cobertura inicial.
Lecciones aprendidas
El agua se convirtió en un factor unificador para la comunidad. La combinación de negociación y presión permitió avanzar hacia los objetivos. La participación activa de la población, la capacitación técnica y la toma de decisiones en conjunto son clave para la sostenibilidad de proyectos como este. El apoyo externo fue fundamental para iniciar el proyecto, pero la gestión local diaria es lo que asegura su continuidad. Para mantener el éxito, es vital continuar con procesos formativos y fortalecer los lazos solidarios entre los miembros de COCODESI y otras entidades sociales del territorio.
En arroz y habichuelas
- 22,000 habitantes: la población de La Sierra que vivía sin agua potable en sus hogares a finales de los años 80.
- 13,000 personas: el número de personas beneficiadas con el acueducto, lo que representa un cambio significativo en su calidad de vida.
- RD$46 millones: el financiamiento obtenido en 1992 por la Unión Europea, lo que permitió construir el sistema de agua.
- 85% de cumplimiento: el porcentaje de pagos de cuotas que garantizó la sostenibilidad del sistema sin depender de subsidios.
Acento: El caso del Acueducto Antonzapemalo (en La Sierra, República Dominicana) es una de esas historias que demuestran lo que pasa cuando una comunidad decide dejar de esperar y toma el control de su propio destino. Liderada por el COCODESI , est…
Leer en Acento →












